El psicoanálisis se brinda a la sanidad pública y reivindica su utilidad
frente a terapias prêt à porter o el uso de fármacos.
noticia de La Vanguardia.
noticia de: LA VANGUARDIA - 30/11/2005
LA ATENCIÓN A LA SALUD MENTAL. La utilidad pública del psicoanálisis.
La terapia de la escucha
El psicoanálisis se brinda a la sanidad pública y reivindica su utilidad
frente a terapias prêt à porter o el uso de fármacos
MARICEL CHAVARRÍA
"Necesitamos la medicación, pero si el sujeto no expresa su malestar se
le abandona a su destino"
La máxima de la sociedad actual según la cual algo es válido en tanto que
es útil ha sido puesta en cuarentena en el transcurso de unas jornadas
que el pasado fin de semana reunieron en Barcelona a profesionales del
psicoanálisis procedentes de toda España y Francia. Su objetivo fue
reflexionar sobre las paradojas de lo útil por lo que respecta a la salud
mental y apostar por otra utilidad: la de la escucha. Alarmado por el
índice de población que, se calcula, sufrirá a un transtorno mental a lo
largo de su vida, el psicoanálisis intenta acercarse a la sociedad
abriéndose a la salud pública y proporcionando ayuda gratuita en sus
centros de investigación, tanto a personas derivadas de Atención Primaria
como a particulares. Quieren estar atentos a fenómenos de exclusión
social (adicción, fracaso escolar, violencia, desamor, desarraigo...) y
dar una oportunidad a personas desorientadas que quizá ni siquiera saben
verbalizar su malestar.
CONDENADOS A ENMUDECER. De su utilidad -y del riesgo que supone abandonar
al sujeto a su destino dándole únicamente fármacos- hablaron con La
Vanguardia el presidente de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, Manuel
Fernández-Blanco; el presidente del Consejo de la Asociación Mundial de
Psicoanálisis en Europa, Éric Laurent, y Judith Miller, presidenta de la
Fundación del Campo Freudiano e hija de Jacques Lacan. "El actual empuje
de las técnicas terapéuticas en el sufrimiento psíquico lleva a los
sujetos a enmudecer, bien a base de fármacos o de técnicas que no se
preguntan por las causas y que condenan al sujeto al silencio",
advierten. Eso puede conducirle a lo que el psicoanálisis llama el pasaje
al acto. "Lo vemos en la adolescencia: los transtornos de la
alimentación, las adicciones... son síntomas mudos. La violencia en la
banlieu no usa palabras ni ideales revolucionarios, sino un paso al acto
pulsional o un recurso del lenguaje que es usar la injuria del otro para
nombrarse a sí mismo", señala Laurent.
¿DÓNDE SE HABÍAN METIDO? Desde su nacimiento, el psicoanálisis ha tenido
utilidad pública: toda la clínica infantil ha bebido de él y muchos
psicoanalistas trabajan en hospitales y centros de salud mental como
psicólogos o psiquiatras usando esa herramienta. Sin embargo, la escucha
a largo plazo nunca se consideró rentable. Miller aboga por poner
barreras a la eficacia útil trabajando con educadores en las escuelas,
con pediatras y psiquiatras, con funcionarios de las cárceles y la
justicia... "Con la violencia o la hiperactividad, los niños nos dicen
algo. Hay que escucharles". Laurent reivindica el efecto civilizador de
la escucha analítica, que tiene en cuenta el equívoco y lo que se dice
entre líneas: "Pero se trata de una civilización que le da un espacio al
sujeto".
LA VERDADERA EFICACIA. Decía Freud que no hay nada más costoso que la
neurosis y la tontería. Enfocar la neurosis requiere un tiempo, aunque
tal vez no tanto como el que se cree. Según Fernández-Blanco, el
psicoanálisis puede en poco tiempo situar las coordenadas fundamentales y
producir efectos terapéuticos. "Pero si no se ataca el síntoma y no hay
la posibilidad de reaprender,se condena al sujeto a perpetuar el mismo
tipo de respuesta. Y eso sí que es largo". Para estos expertos, no hay
que poner el acento en eliminar los síntomas. "No se puede recetar en
silencio: la medicación puede ser necesaria, pero sola abandona al sujeto
a su destino", advierte Laurent.
PARADÓJICO BREVE PLAZO. "Dos de cada cinco pacientes que acude a la
Atención Primaria reciben antidepresivos: o bien todo el mundo está
deprimido o cuando hay un medicamento eficaz la depresión se convierte en
una epidemia", alerta Fernández-Blanco. "La felicidad ha pasado a ser
un
imperativo, es un derecho del ciudadano y, por lo tanto, un deber del
Estado; a partir de ahí, no se tolera el más mínimo contratiempo",
añade.
Para Laurent, las terapias breves y médicas nos prometen alivio pero al
final te dicen que la depresión es como la diabetes, de por vida. "La
terapia de corto plazo se convierte en corto plazo repetido si se quiere
mantener la eficacia. Al menos el psicoanálisis no confunde estos
tiempos", dice. En los Centros Psicoanalíticos de Consulta y Tratamiento
(CPCT) se proponen terapias de cuatro meses ampliables a otros cuatro,
pero también pueden prolongarse año.
LA HORA DE LOS CPCT. Con la reorganización del sistema de salud en redes,
que armoniza lo público y lo privado, los CPCT han hallado un lugar. En
París ya cumplen dos años y en Barcelona hay uno que atiende en cinco
idiomas y está atento a la inmigración y la exclusión social. Además, en
A Coruña, la clínica del Campo Freudiano cumple 8 años y se prevé crear
otros CPCT en Bilbao, Madrid, Málaga y Granada.
Desmontando a Woody Allen
Pretender liberar al psicoanálisis de los tópicos en los que con el paso
del tiempo ha quedado atrapado no parece fácil. Si por un lado es un
indiscutible instrumento de formación entre los profesionales de la salud
mental, como herramienta terapéutica se la considera una práctica por lo
general elitista, poco menos que un capricho al alcance de gente con dinero y/ o tiempo para elucubrar sobre sus traumas de infancia. A bote
pronto, la imagen que tiene de un psicoanalista la conciencia colectiva
es de una persona que habla con acento argentino. La estampa del
psicoanaliazado la ha asumido en las últimas décadas el cineasta Woody
Allen, prototipo de intelectual neurótico que acude de por vida al diván
-dentro y fuera de la pantalla-, donde halla un maná de inspiración para
sus guiones.
Los profesionales del psicoanálisis reunidos en Barcelona consideran de
vital importancia desmontar el mito Allen. "Es un representante de la
cultura americana y allí no se practica el psicoanálisis como en Europa",
afirma Vilma Coccoz. Mientras, en EE.UU. se empezó a usar el eximente
mental como atenuante del crimen, Lacan postulaba en París aquello de que
"el único sujeto libre es el sujeto responsable".
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