Presentación
La inestabilidad que produce la economía globalizada en los grupos sociales, de la empresa a la familia, hace vacilar las identificaciones. El llamado universal a los profesionales "psi" es una de las consecuencias. Arguyendo los rigores de la ciencia, los intentos de regular los impasses de la organización social partiendo de la medición generalizada no hacen sino agravar el malestar.
La experiencia común verifica el efecto de la palabra en las relaciones humanas. El psicoanálisis va más allá demostrando el resorte.
Testigos de los efectos terapéuticos del psicoanálisis, tanto en su propia cura como en su práctica, los psicoanalistas orientados por la enseñanza de Lacan eligen ponerlos a prueba y exponerlos.
No hay necesidad alguna de abandonarse a un furor por curar para comprobar, a menudo muy rápidamente, los efectos terapéuticos de los primeros encuentros con un analista. Un alivio ligado a un movimiento de rectificación subjetiva o, simplemente, por la puesta en juego, por la sola demanda, del síntoma en la transferencia que se ha establecido. Es el recorrido singular de una cura, nunca automatizable, por lo que induce de la elección de goce del sujeto, el que le conducirá a un abordaje renovado de su síntoma.
Desmarcándose de una abordaje demasiado médico de la psicoterapia, Freud condiciona el tratamiento psicoanalítico a una condición de saber. La determinación, por lo real, lo simbólico y lo imaginario, del sujeto lacaniano como ser parlante le da su fundamento lógico.
Desde su creación, el Campo freudiano no ha cesado de confrontar la clínica y los resultados del psicoanálisis con la experiencia de lo real en las prácticas sociales e institucionales, ofreciéndola de este modo a quienes nunca tendrían ocasión de encontrarla.
La invención psicótica y sus hallazgos terapéuticos, la emergencia de nuevos síntomas y los nuevos lazos sociales que les siguen, las nuevas figuras culturales en las que los impases de cualquier técnica en el tratamiento del cuerpo, los nuevos modos de ejercicio de la sexualidad y de gozar, son algunas de las respuestas que el Campo freudiano ha recogido en sus laboratorios y sus grupos de investigación, demostrando los recursos del discurso que el psicoanálisis ha hecho posible. La intervención de Jacques-Alain Miller, a raíz del último congreso de la AMP, comparando la estructura del "discurso de la civilización hipermoderna" con el discurso del analista encontrará ahí el todo un abanico de consecuencias.
Los efectos terapéuticos obtenidos se producen a menudo después de algunos encuentros, algunas sesiones y no se confunden con una curación. No son tampoco el fruto de falsear las exigencias de la transferencia y del acto analítico renunciando a su fundamento, sino que tienen toda su incidencia en la formación de un analista. En la apertura de la Sección Clínica, en 1977, Lacan no retrocedía ante el uso de ninguno de sus matemas para abordar la clínica de las psicosis, enunciando así que el abordaje de un nuevo campo de experiencia clínica no podría hacerse más que sobre las bases epistemológicas de su constitución. Tomar apoyo sobre los puntos fuertes de la teoría y de la práctica del psicoanálisis freudiano, establecidos por la enseñanza de Lacan con una coherencia renovada, no deja la experiencia psicoanalítica encerrada en el museo, sino que la lleva a confrontarse sin cesar con los nuevos discursos. El psicoanalista contemporáneo no puede desinteresarse por los efectos de su acción como lo subrayaba recientemente en la revista L'Express, Jacques-Alain Miller: "Los analistas aprenden a moderar, a modular este poder de conmoción y de desvelamiento que el análisis puede tener sobre las identificaciones, los ideales, los valores, las creencias, las raíces del goce".
El psicoanálisis lacaniano es una apuesta en nuestra época: más allá de la reflexión clínica, propone declinar las consecuencias científicas y políticas. Los actores y los parteners del Campo freudiano movilizan su experiencia a la altura de estas apuestas del "Programa internacional de investigaciones sobre el psicoanálisis aplicado de orientación lacaniana".
El segundo encuentro PIPOL, los días 25 y 26 de junio 2005, será la ocasión de recopilar los efectos terapéuticos rápidos en los diferentes modos de intervención del psicoanálisis de orientación lacaniana, ordenar los resultados por el examen de sus coordenadas y asegurar la verificación en el après-coup para asegurar la transmisión.
Jean-Daniel Matet