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Mujeres maltratadas: una plaga social (elp valencia)
Introducción
Acotaré mi intervención al tema de los malos tratos a mujeres en España. Creo que hay que diferenciar el fenómeno de malos tratos que se da aquí de aquellos países donde las circunstancias sociales reducen la mujer a nada, siendo estas compradas, vendidas o lapidadas.
Sabemos que en los ámbitos psicoanalíticos se puede debatir con calma las cuestiones referidas a la feminidad, mientras que en otros sitios esto suele sacar chispas o como nos dice Eric Laurent: "Cuando se tocan ciertas definiciones de la mujer, se sabe que se toca pólvora".
Los medios de comunicación:
Éstos poseen una enorme capacidad de influencia en la sociedad. En cuanto al problema del maltrato, por un lado ayudan a la población a ser concientes del problema pero por otra parte caen en la espectacularidad, el ratting, el sensacionalismo, ocultando el carácter estructural del problema de la violencia. Al destacar la excepcionalidad de un caso hablando solamente de las muertes o agresiones muy graves, se impide un abordaje más realista del problema.
Lamentablemente casi no aparecen programas en el que el tema se aborde seriamente con especialistas de distintos ámbitos sino que en su mayoría se limitan a presentar casos particulares desde un enfoque puramente emocional, reforzando los estereotipos de debilidad, lágrimas y desamparo. Es el enfoque de la victimización.
Seguramente, hacer hablar a una mujer golpeada por televisión, sola, mostrando su desesperación, aumenta los niveles de audiencia. ¿Llegan ellas a los medios o los medios las buscan? ¿Llegan a los medios porque las otras instancias no son suficientes o son lentas? ¿Acaso no pueden llegar a aumentar su peligro de muerte yendo a los medios como ha pasado en alguna ocasión? ¿Qué "beneficio" saca el sujeto maltratado del uso del medio?
Un estudio reciente de la Colección de Estudios Sociales de la Fundación "La Caixa" realizado por Inés Alberdi catedrática de sociología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, postula que si bien las denuncias por malos tratos han pasado de 16.657 en el año 1991 a 24.158 en el año 2001, no cree que la violencia doméstica haya aumentado:
"creemos que la violencia doméstica no ha aumentado sino que, a raíz de la nueva definición social de la violencia contra las mujeres y de su tratamiento legal, mediático y político, se ha producido un efecto de atención que hace pensar en un aumento de la violencia en los últimos años". Alberdi se pregunta si en realidad ha aumentado la violencia o simplemente ha aumentado la sensibilidad social ante los malos tratos. Pero ya sea por una razón u otra lo que se verifica según este estudio, es que la violencia doméstica no remite.
¿Acaso la violencia se nos hace más evidente ahora porque se han acrecentado la libertad y la autonomía de las mujeres? ¿Es la violencia una reacción contra las libertades femeninas? ¿Es una defensa para restaurar el status quo anterior?
La violencia : un nuevo síntoma contemporáneo
José Ramón Ubieto, en su artículo titulado: Familia y Violencia, nos indica que: "la violencia no es el resultado de un acto aislado, sino que es siempre el efecto de un discurso". Esto significa que hay una lógica que está presente, incluso puede estar oculta, no percibirse, puede que no sea fácil percibir qué llevó a un sujeto a realizar ese acto, pero eso no quita la operatividad de esa lógica de discurso.
El discurso es un lazo social y un modo de goce. Dependiendo del discurso desde donde se piense el problema, surgirán determinado tipo de respuestas y no otras. El discurso es el vínculo social, es la forma como el lenguaje se sitúa y se imprime en el ser que habla.
La violencia no es un fenómeno aislado sino un problema que está incluido dentro de un marco más amplio.
¿Cuáles son esos discursos que tenemos en la actualidad, esa ficción simbólica que gobierna nuestra vida cotidiana, esa "nueva definición social" como decía la Dra. Alberdi en su estudio? Es verdad que ya no existen los grandes ideales de antes como el honor, la heroicidad, la aristocracia, la honestidad, la autoridad patriarcal o la virginidad, pero eso no significa que no haya otros ideales.
Es verdad que ya no existe el Amo de antes, ese amo interdictor, pero eso no significa que no exista un amo contemporáneo. Uno de los cuatro discursos fundamentales con los que el psicoanálisis lacaniano se maneja es el discurso del Amo, entendiendo la palabra Amo como aquella instancia que quiere que la cosa funcione, que la cosa ande. Si bien el Amo del Siglo XIX era un amo de la autoridad y la prohibición ante el cual la histérica de revelaba, el amo moderno es un amo permisivo, sumergido en el capitalismo, un amo globalizado.
¿Qué produce esta tendencia a la universalización? Considero que uno de sus efectos es la segregación. Sabemos que cuanto mayor es la tendencia a la igualación, mayor será el efecto de segregación.
¿En qué medida las mujeres maltratadas han pasado a ser una minoría segregada que las nombra? Marie Helen Brousse, Psicoanalista francesa y miembro de la Asociación Mundial de Psicoanálisis, dijo hace poco en una conferencia dictada en Valencia, que "Una segregación es la administración de un límite. No un límite universal sino un límite que implica una relación con el goce". ¿Acaso los grupos de atención al toxicómano, anoréxicos, alcohólicos o jugadores, por nombrar algunos, no surgen como grupos con dificultades en el lazo social, situados en cierto margen ( comunidades terapéuticas alejadas de ciudades), como un intento de límite ante el goce que la cultura no puede sublimar?
Algunos de los discursos que nos atraviesan a modo de ideales actuales son: por ejemplo, el ideal de lo nuevo donde los objetos caducan rápidamente, el ideal de lo joven , donde se trata de detener el tiempo cronológico por ejemplo bajo la negación de la muerte o el ideal de vida intensa donde se trata de sacar al máximo el jugo de la vida, de obtener el máximo de satisfacción a cualquier precio, cayendo en una hiperactividad sin tiempo para el ocio o el descanso, o el ideal de lo anestésico unido a un intento de olvidar y borrar cualquier malestar.
Es verdad que nadie cree ya en la familia como esencia fundamental. Pero como decía Freud, basta que uno olvide una cosa para que eso retorne. Lo reprimido siempre vuelve. El reverso de estos ideales es justamente lo que nos retorna de ellos.
El discurso que sostenía antes a la familia está en crisis, la autoridad está en crisis, hay un declive de la función paterna. Esta función es la ley que de alguna manera ordena la vida de un sujeto y su transmisión no es algo que sólo pertenece a los hombres. Hoy día los hombres están más presentes que antes en la vida hogareña, lavan, planchan, cuidan a los niños, pero no por estar más presentes transmiten mejor o más que antes esa ley ordenadora. Mas bien lo que se verifica es una dificultad para sostener la autoridad. ¿Cómo entenderíamos sino la dificultad que muestran los padres para hacer con la autoridad o las normas con sus hijos, demandando a sus profesores que pongan límite a sus hijos?.
Hoy día ya no es creíble la figura del padre como único sostén de la familia y esto genera efectos.
En 1975 había una normativa legal que decía que si un padre maltrataba a su mujer o hijos y sólo si transcurrían más de 15 días sin que se hubieran curado las secuelas del maltrato, se consideraba que había abusado en el ejercicio de su autoridad. (exceso de autoridad).
Hasta 1981 en España no se contemplaba la autoridad parental compartida. Si la mujer abandonaba el hogar, perdía la custodia de los niños. Esto era un discurso, una ficción simbólica.
A día de hoy, las mujeres y los niños son sujetos de pleno derecho, hoy pueden hablar y ser escuchados. Hoy día una mujer sola puede desenvolverse. Como nos indica Ubieto, antes un bofetón, era considerado una corrección moral, hoy día eso es considerado una agresión. Con esto vemos que la significación del acto violento, ha cambiado.
¿Cuál es el ideal de mujer que nos atraviesa hoy día? ¿Ser autónoma, independiente, delgada, joven, casi sin la regla, masculinizada? Sin necesidad de un hombre sexual o amorosamente? ¿Acaso: Sé delgada! Compra lo nuevo! Sé autónoma! son los imperativos subliminales del discurso actual dirigido a las mujeres?
Freud : fantasma y masoquismo.
Es medianamente frecuente que alguien acuda al psicoanalista diciendo que no entiende porqué para hacer el amor tiene que evocar representaciones donde el sujeto está representado por una mujer golpeada/hombre golpeado, humillado etc. y que es entonces cuando puede gozar sexualmente. Es bastante frecuente encontrar en análisis, mujeres feministas con fantasmas masoquistas con los que no saben qué hacer porque contradicen sus ideales. O también se pueden encontrar hombres muy humanistas con fantasmas particularmente agresivos.
Con estos ejemplos intento poner ante ustedes un concepto que me parece fundamental para pensar el problema que nos convoca, y es el concepto de fantasma.
Brevemente diré que si bien el síntoma es lo que a un sujeto le hace sufrir y la razón que generalmente lo lleva a la consulta de un analista, por el contrario, el fantasma, es aquello que lo consuela, le da placer, aquello que también avergüenza porque suele estar en contradicción con los valores morales o por sus tintes de perversión. Es una producción imaginaria que se pone en marcha en ciertas ocasiones. Es algo de lo que se habla poco a diferencia de lo mucho que sobre el síntoma dicen los pacientes. Pero he de dejar claro que el hecho de que el neurótico tenga fantasmas perversos no quiere decir que lo sea. El fantasma es el elemento disarmónico de la neurosis.
Hay un texto de Freud, del año 1919 titulado "Pegan a un niño" donde hace una lectura del fantasma de hostigamiento es decir el fantasma de ser azotado, golpeado.
En tanto fantasma, es común a mujeres y hombres y despliega una serie de enunciados que no voy a desarrollar aquí. Es un texto en el que Freud muestra la relación entre dicho fantasma y la satisfacción masturbatoria.
Freud define a los padres violentos como una plaga social. Es curioso que la definición más conocida de este término plaga, sea la de peste, enfermedad, sequía, pero es menos conocido otro aspecto: plaga también significa azote, daño público persistente o desgracia que sobreviene a una persona. (María Moliner.) Deriva del latín plagae: golpe, llaga, herida, redes, trampas, ardides. ¿Cuál es la relación entre la trampa y los golpes?
En un texto posterior de 1924 titulado "El Problema Económico del Masoquismo", Freud habla de tres clases de masoquismo: el masoquismo erógeno (placer en el dolor) condicionante de la excitación sexual, el masoquismo moral (como norma de la conducta vital), es la conciencia de culpabilidad inconsciente y el masoquismo llamado femenino. Este último encontró una gran repercusión en el medio psicoanalítico post-freudiano, especialmente con Helen Deutch y Karen Horney. Las diferentes teorizaciones desataron una gran polémica entre los analistas de aquella época, polémica que Jaques Lacan denominó como la "querella del falo".
Para Freud, el masoquismo femenino designa, cito: "una situación característica de la feminidad, vale decir, significa ser castrado, ser poseído sexualmente o parir". Vemos así, que Freud plantea una subordinación "natural" de la mujer al hombre y su posición particular en las funciones reproductoras, haciendo del masoquismo algo particular a las mujeres. El coloca el masoquismo femenino como una categoría aparte en un intento de inventar un término que convenga al lado femenino. Lacan rechaza esta perspectiva pero considero que sí acepta otra.
Es enorme el desarrollo que hace Freud del concepto de masoquismo y no es mi intención pretender desplegarlo aquí, sólo tomaré un aspecto que considero nos puede aportar alguna luz al tema de los malos tratos. El masoquismo es para Freud una pulsión de autodestrucción, la destrucción de sí, la compulsión a la repetición de aquello que nos daña. "Hay personas, dice Freud, que durante su vida repiten sin enmienda siempre las mismas reacciones en su perjuicio o que parecen perseguidas por un destino implacable, cuando una indagación más atenta enseña que en verdad son ellas mismas quienes sin saberlo se deparan ese destino".
Es decir, que el psicoanálisis va más allá de la conducta consciente y contempla la existencia de una pulsión, una autodestrucción en todo ser humano que lo puede llevar a repetir lo displacentero una y otra vez. El psicoanálisis se hace cargo de ese punto que escapa al supuesto autocontrol, siendo ese punto la brújula del tratamiento.
El masoquismo en tanto pulsión de muerte, conciencia de culpa, ese punto inmoral o rasgo perverso del que el sujeto extrae un intenso placer, aquél punto relacionado con el fantasma fundamental, será lo que nos permitirá dar un paso más para no quedarnos pegados al victimismo. Esto no es desconocer el sufrimiento que trae el sujeto sino que al estar orientado por la brújula del "goce", podrá darle la oportunidad a ese sujeto sufriente, de convertirse en sujeto responsable de su goce y consecuentemente saber-hacer mejor con ello en su vida.
Lacan y el goce de la privación:
El goce: tiene varias definiciones: es la unificación de la libido (o pulsiones sexuales) y la pulsión de muerte. Es una antinomia interna al sujeto y no externa. Es un nudo de insatisfacción y dolor. Es la incomodidad o el malestar, es lo que va más allá del principio de Placer, o como lo define Lacan en el Seminario XX: "el goce es lo que no sirve para nada".
Lacan denuncia la noción de masoquismo femenino. Critica la concepción freudiana de masoquismo definida como expresión del ser de la mujer, no acuerda con esa asignación del ser de la mujer con el dolor. Para Lacan la mujer no está hecha para sufrir. Será con la introducción del concepto de privación que podrá dar cuenta del goce particular que una mujer puede tener en despojarse de su tener, sin que eso constituya ningún masoquismo. Podríamos definir el goce de la privación como amar la falta y a la vez gozar de ella. Lacan hace de la privación un instrumento para repensar el ser de las mujeres.
No es que las mujeres son masoquistas sino que al no estar el límite, la barrera de la castración, pueden ser mucho más decididas para poner de sí mismas, para poner su propio cuerpo y alcanzar el punto en el que se aseguran que el "Tú me pegas" les vuelve de forma invertida. Es la decisión femenina de lo imparable, del infinito.
Con el maltrato podemos comprobar en qué medida ciertas mujeres consienten al fantasma del hombre en posiciones subjetivas donde el dolor y la humillación están unidos.
Lacan prefirió el concepto de estrago en lugar del de masoquismo postulado por Freud. El estrago es un nombre del goce femenino. Es el rechazo de lo que en psicoanálisis llamamos castración. El estrago es el reverso del amor, es la otra cara del amor, es el retorno de la demanda de amor infinita que ella dirige al Otro.
En este sentido, el estrago es ser devastado. Es como un saqueo que se extiende a todo, que no termina, que no conoce límite y es en función de esta estructura que un hombre puede ser la pareja-estrago de una mujer, para lo mejor (deslumbramiento)y para lo peor(devastación)
J.A. Miller y las pareja contemporánea.
El matrimonio puede constituir un aplastamiento de la alteridad de la mujer, ya sea por el hombre, ya sea por la mujer misma. Forzar la semejanza, la identidad, la identificación narcisista entre los esposos es una pendiente peligrosa. No hay armonía entre los sexos, hay disimetría, alteridad.
Hoy vivimos una mutación que va en la dirección de la igualdad. Hombres y mujeres son iguales ante el derecho, ante la ley, ambos son sujetos de derecho.
Por otra parte verificamos que hoy día hay una tendencia de la mujer a masculinizarse. Es común verla adoptar semblantes masculinos y de poder. Incluso se esfuerzan a veces en hacer del hombre un medio de goce, un objeto que usan y tiran, pero eso es en realidad mentiroso. Si por ejemplo nos detenemos a hablar con las adolescentes de hoy, vemos que están ocupadas pensando en el amor, mientras que los chicos cuentan el número de sus conquistas. Es verdad que hoy día ellas van a la cama más fácilmente y que ya casi no llegan vírgenes al matrimonio, pero siguen yendo a la cama por amor.
En el texto "El Hueso de un análisis", J.A.Miller nos dice que "cuanto más la mujer existe desde el punto de vista del derecho, más desaparece bajo la máscara masculina". Consideramos que esto es un efecto de estructura, a pesar de que seamos progresistas y que defendamos el derecho de la mujer. Hay una dificultad contemporánea en relación al amor, es lo que vemos diariamente en nuestras consultas. La mujer ha conquistado importantes derechos pero por otra parte esto ha producido una dificultad del lado del amor.
La vertiente contraria al amor es el goce, y es esto lo que se verifica socialmente, hay una promoción de mercado, una industria del goce que desvaloriza el amor. Los números de teléfono eróticos son un ejemplo de ello.
Es Miller quien postula que "el secreto del masoquismo femenino es la erotomanía, porque no es que él le pegue lo que cuenta, es que ella sea su objeto, su síntoma y tanto más si eso la devasta".
Hay un cambio de época, esto es indudable, la mujer tiene hoy más libertad que antes pero nada cambió en la estructura.
Del lado hombre, el goce es limitado, circunscripto, localizado, contabilizable puede incluso necesitar de un pequeño detalle como una forma precisa de senos o de trasero.
Mientras que del lado femenino se impone una relación con lo ilimitado (de allí el término erotomanía utilizado por Miller). La demanda de amor en la sexualidad femenina es una demanda que tiende hacia el infinito y que va más allá de todo lo que pueda ofrecérsele como prueba. Es común pensar que en el tema de los malos tratos un hombre puede matar por amor, pero considero que allí hay una confusión de términos. Quizás mate por pasión pero no por amor. Para amar es preciso hablar, el amor es inconcebible sin la palabra y justamente porque amar es dar lo que no se tiene, no se puede dar lo que no se tiene a menos que uno hable. Es hablando que damos nuestra falta en ser. Considero que en los malos tratos se encuentra una dificultad con el amor del lado hombre y un estrago con la pareja del lado mujer, donde el amor se confunde con la pasión o el goce.
Lo Universal y lo Particular.
Para concluir, diré que si desde el universal se persigue el bien para todos, en lo particular encontramos el goce de cada uno. Si desde el universal lo que aparecen son las intenciones desde lo particular encontraremos las responsabilidades y las consecuencias. A lo universal de la ley globalizadora, responderán las minorías segregadas. Detrás del imperativo de la globalización aparecerá el goce de la segregación.
Para el psicoanálisis hay un imposible y se trata de sostenerlo abierto con las buenas preguntas. No se trata de creer que nos podemos sacar el problema de encima con argumentos legalistas o de luchas competenciales para ver "quién se tiene que hacer cargo del asunto", sino de pensar estas cuestiones bajo la ética de la responsabilidad. Considero que una buena manera de abordar estos problemas es en el trabajo interdisciplinar, conversando entre varios.
¿Qué posición tiene el psicoanálisis en el asunto que nos convoca? Un psicoanálisis da la posibilidad de descubrir nada más ni nada menos que lo que el fantasma de cada uno cubre. La pareja-síntoma es el hueso de una cura analítica, como modo de gozar particular. En una cura, el psicoanálisis apunta a saber hacer mejor con ese síntoma. Al cernir el goce con significantes, el sujeto podrá encontrar nuevas respuestas, y en definitiva …conseguir vérselas mejor con una pareja.
Patricia Tassara Zárate 11 de Junio de 2003 Mesa redonda realizada en la Sede de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis el 11 de Junio de 2003 bajo el título: Mujeres maltratadas: una plaga social.
Bibliografía consultada:
Eric Laurent. Posiciones femeninas del ser. Editorial Tres Haches. José Ramón Ubieto. Familia y Violencia. Cuadernos de Psicoanálisis. Revista del ICF en España. Nº 25 Síntoma y Lazo social. Ediciones Eolia. Jacques Alain Miller. Dos Dimensiones Clínicas: Síntoma y Fantasma. Ediciones Manantial. Jaques Alain Miller. El Hueso de un Análisis. Editorial Tres Haches Jaques Alain Miller. Lógicas de la vida amorosa. Editorial Manantial. Jaques Lacan. Seminario 17. El Reverso del Psicoanálisis. Editorial Paidos Jacques Lacan. Seminario Aún. Editorial Paidos. Sigmund Freud. Pegan a un Niño. Obras Completas. Biblioteca Nueva Sigmund Freud. El Problema Económico del Masoquismo. Obras Completas. Biblioteca Nueva.
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